El problema
La velocidad se entrena, pero casi nadie sabe cómo
Da igual tu deporte: el que arranca más rápido, cambia de ritmo y deja al rival atrás, gana. Pero la mayoría entrena resistencia o pesas de gimnasio y nunca trabaja la explosividad de forma específica. La velocidad —arrancar, acelerar, ser explosivo— se entrena con método, igual que un velocista.
Y aquí está el verdadero problema: una rutina suelta de internet se abandona en una semana. Sin un plan que evolucione y sin nadie que te acompañe, no hay constancia. Y sin constancia, no hay progreso. Por eso esto es un programa, no un PDF que se pierde en tus descargas.